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Tres son las tecnologías básicas empleadas en purificar el agua de ingesta o de boca (beber, cocinar, lavar alimentos):
Vamos a repasar los aspectos esenciales de estas tecnologías aunque
en cada apartado podrá encontrar mucha más información.
INSTALACIÓN Y MANEJO
- Los sistemas de ósmosis inversa van conectados a la red de
la misma manera que la descrita en los filtros de carbón bajo
la fregadera. Disponen también del grifo auxiliar para la salida
de agua depurada. La única diferencia es que del equipo de ósmosis
sale un pequeño tubo que debe conectarse al desagüe
principal (esta tecnología implica el vertido de entre 2 y 5 litros
de agua por cada litro de agua depurada, según los equipos). Además, es imprescindible la desinfección del circuito cerrado de agua una vez finalizada la conexión hidráulica (ver más detalles). El manejo consiste por tanto,
en accionar el grifo supletorio para obtener el agua pura.
- La tecnología de depuración al vapor tiene a su vez
dos variantes. Los sistemas semiautomáticos consisten en dos
jarras dentro de un pequeño electrodoméstico. Una de ellas
se llena manualmente de agua del grifo (habitualmente unos 4 litros).
Se introduce en el equipo una vez tapada y se pulsa el botón
de puesta en marcha. Al cabo de un tiempo el agua se ha calentado y
evaporado dejando atrás los contaminantes. Al enfriarse nuevamente,
el vapor puro se condensa en la segunda jarra, ofreciéndonos
agua purísima a nuestra disposición. Por ello, no precisa
de instalación alguna, sólo la cercanía de un enchufe.
Los sistemas automáticos, cogen el agua de la red mediante un
tubo similar al de los filtros de carbón y ósmosis. Depuran
el agua y la almacenan en un depósito con grifo.
- Los filtros de carbón activo pueden ir instalados debajo de
la fregadera o bien directamente sobre la encimera. En el primer caso
en la conexión debajo de la fregadera, entre la salida de agua
de la pared y el latiguillo del agua fría del grifo habitual,
se intercala una doble llave que le permite conectar mediante un pequeño
tubo de goma la entrada del filtro de carbón. La salida del cartucho
se conecta mediante otro tubo al grifo supletorio que se instala al
lado del principal. El manejo entonces es sumamente fácil pues
sólo hay que abrir el grifo supletorio para obtener agua depurada.
En el caso de instalar el filtro sobre la encimera, éste va provisto
de un grifo supletorio que se encara a la fregadera. La toma de agua
se hace mediante un tubo fino que acaba en un adaptador con rosca a
la boca del grifo principal. Este adaptador permite el paso del agua
directamente como antes, o bien hacerla circular por el filtro para
que salga por el grifo supletorio. También en este caso el manejo
es muy sencillo, pues basta con abrir el grifo del agua y accionar el
mando del adaptador.
MANTENIMIENTO
Tanto los filtros de carbón activo como los filtros y membrana
de los sistemas de ósmosis inversa, deben ser sustituidos periódicamente.
éste cambio se recomienda que sea hecho por un técnico,
pero muchos usuarios han aprendido ellos mismos a realizarlo. Esto es
especialmente sencillo en el caso del carbón activo.
En el caso de los sistemas de depuración al vapor, es el propio
usuario el responsable de desechar periódicamente el residuo que
se deposita con los contaminantes. En el caso de los sistemas semiautomáticos,
enjuagar la jarra cada vez que se llena de nuevo. En los automáticos,
depende la cantidad de residuos que lleve el agua de entrada. Una medida
sería cada 2 semanas (mucho menos si en la casa existe un descalcificador
instalado).
RESPETO AL MEDIO AMBIENTE
Cada uno de estos sistemas contribuye a limpiar nuestra agua de red pero
tiene un impacto negativo relativo sobre el medio ambiente. Los filtros
de carbón activo y los sistemas de ósmosis deben ser desechados
cada 6 ó 12 meses, no siendo fácil su reciclado. Los sistemas
de ósmosis inversa vierten alrededor de 3 a 5 litros de agua al
desagüe por cada litro de agua depurada obtenida. Para algunos equipos
de poca calidad, no correcta adecuación al agua de entrada o con
deficiente instalación, estos márgenes pueden aumentar hasta
los 20 litros. Los sistemas de depuración al vapor se limpian por
el usuario, sin desperdicio de agua, aunque con un consumo eléctrico
de aproximadamente 0,75 kWh/l, es decir un coste de unos 0,08 euros por
litro de agua depurada.
Nuestros equipos son escogidos dentro de cada tecnología, buscando
aquellos que minimicen este posible impacto medioambiental.
COSTE MANTENIMIENTO
En el caso de la ósmosis inversa el coste anual del cambio de los 4 filtros y la obligada desinfección posterior suele estar alrededor de los 100 euros. Algo más en empresas que incluyen de forma prorrateada el coste de cambio de la membrana y alguna avería básica, lo que suele facilitar el mantenimiento sin sobresaltos económicos. Aquí debería añadirse el coste de energía eléctrica en el caso
de haber situado una bomba de presión (para presiones por debajo
de las mínimas de funcionamiento) o un sistema ultravioleta para
evitar contaminaciones bacterianas, etc. Se debería añadir
también el coste mínimo de los litros de agua vertidos al
desagüe por cada litro depurado.
Los sistemas de depuración al vapor no implican cambios de filtros, siendo el coste del consumo eléctrico rondando los 0,08 euros/litro.
El coste de los recambios del carbón activo depende de los filtros
que contenga, habitualmente inferior a los 50 euros/año.
El cuadro siguiente permite ver de una forma rápida y general,
las características diferenciales entre estos sistemas en nuestro
país.
| |
AGUA DE BOCA |
|
Ósmosis Inversa |
Destilación |
Filtros carbón |
|
Pureza del agua |
90% |
99,5% |
+/- 25% |
|
Coste equipo |
450-1800 € |
575-1950 € |
100-200 € |
|
Instalación |
Media |
Nula o mínima |
Media o baja |
|
Mantenimiento |
Cambio filtros y desinfección/año |
Por usuario |
Cambio filtros/año |
|
Coste mantenimiento |
+/- 105 €/año |
Nulo |
< 50 €/año |
PORTABILIDAD
Nos referimos en este apartado a la posibilidad de llevar temporalmente
estos equipos a un domicilio distinto del habitual, por períodos
vacacionales, fines de semana, o bien por cambio de domicilio.
Los sistemas de carbón activo instalados bajo la fregadera y los
de ósmosis inversa, son transportables en caso de cambio de domicilio,
pero precisan de la consiguiente instalación hidráulica
aunque ésta es sencilla. Los filtros de carbón instalados
sobre la encimera o en la ducha y los sistemas de depuración al
vapor semiautomáticos son fácilmente transportables, estos
últimos como un pequeño electrodoméstico más.
Las depuradoras al vapor automáticas, requieren de una simple conexión
merced a una pieza acopladora en el nuevo domicilio.
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